Te preguntaras como puedes fortalecer la autoestima tuya o de otros.Pueblo en el valle

Una: realiza una actividad que te guste al día….Piensa: algo que puedas hacer en poco tiempo. O algo que te acompañe todo el día: si tu trabajo te gusta, si te gusta contemplar el parque que ves por la ventana y oír los gritos de los niños…
Dos: averigua quién te ama. Al menos quién te aprecia, a quién le caes simpático/a… y procura intercambiar una frase con esa persona. También puedes compartir una foto o un pensamiento en las redes sociales. Es una forma más distante, pero que también aumenta la sensación de estar acompañado, de no estar sol@, y de disfrutar algunas cosas en común con otros.
Tres: Ama a alguien… O a algo, una causa, una ciudad…
Cuatro: Averigua cómo fuiste amado en tu infancia, ¿sobreprotección y dependencia?… Siempre hay fallos, pero es interesante saber qué echamos en falta: si más apego y muestras de cariño, o al contrario, más independencia y confianza… En muchas ocasiones la ambivalencia tiñe las relaciones afectivas. Es importante separar los amores de la infancia de los amores adultos, establecer los parecidos y las diferencias para aprender a amar…
Cinco: Sal a la calle. Muchas veces la casa es como una prisión: por un lado nos aporta seguridad y comodidad, pero por otra nos cierra los horizontes, es interesante salir a la calle, al mundo, y recorrer algún espacio abierto, contemplar la vida que se desenvuelve alrededor… Si tienes la suerte de que te gusten los animales, no lo dudes, ¡un perro es la excusa ideal para salir a pasear!
Seis: Muévete…Ya sabes que el movimiento “aeróbico” produce endorfinas, la hormona natural del bienestar. También cantar, bailar…Es un recurso casi químico, ¡pero mucho mejor que una pastilla!
Siete: Procura tener al menos un orgasmo cada semana…Es un tema muy íntimo, pero también está demostrado que el orgasmo es una fuente de endorfinas en gran cantidad. Si amas a alguien, se une con el punto Tres, y será una forma de comunicación y unión con otro ser humano de forma que además de obtener felicidad, se las estás proporcionando a la persona amada.
Ocho: Realiza un acto generoso… Regala algo, compra en una tienda del barrio aunque te venga más cómodo el supermercado, ayuda a alguien, escucha las penas de algún vecino o vecina… Eso sube tu autoestima porque la valoración moral es un aspecto importante. Y hacer algo por los demás es un acto positivo en sí mismo.
Nueve: Escribe un sueño: los sueños hablan de los deseos, a veces son claros y transparentes para la persona que lo ha soñado, y te pueden ayudar a encontrar el camino a seguir. Si no consigues dar con su sentido, la ayuda de un psicoanalista será fundamental.
Diez: Participa en una actividad grupal, al menos una vez al mes. Si es a la semana, mejor… Sentirte miembro de un grupo fortalecer la autoestima en gran medida, ya sea en un curso para aprender algo, en un grupo de actividad: personas que se reúnen para caminar, para cantar en un coro, para intercambiar conocimientos…

Estos diez puntos son sólo sugerencias. A ti se te pueden ocurrir más, u otras diferentes. En esta sociedad de estrés, ansiedad y depresión abundantes, podemos buscar formas de ser más fuertes y a la vez más valiosos para nosotros mismos y para los demás.
Estoy leyendo un libro apasionante: La Vida En Común del antropólogo Tzvetan Todorov, premio Príncipe de Asturias 2008 (Santillana Ediciones Generales, S.L., 2008)
En él analiza las causas de una contradicción muy frecuente: los seres humanos somos imperfectos, carecemos de los medios para ser felices en soledad, y sin embargo también las causas de nuestro malestar suelen estar en los semejantes. La convivencia, la “vida en común”, es la asignatura más difícil que tenemos ante nosotros. Se puede aprender a ser felices, con paciencia y con interés por ello. No tiremos la toalla.

Sara Blasco
9 de Octubre 2014

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