Divergencias y Problemas de Pareja

20  abr

Divergencias y Problemas de Pareja:

Me ha gustado mucho la primera película de la saga: Divergente. Me ha llamado la atención la capacidad de la protagonista para afrontar los miedos de una forma distinta: cuestionando su realidad.

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Cada vez que se enfrenta a una situación temida, ve el reflejo de su propio rostro, su “realidad virtual” y su reflejo le dice: esto no es real. Y esa realidad se transforma…
Abnegación es su mundo de partida. El protagonista masculino, “Cuatro” propone un ideal integrador, una utopía donde todas las cualidades de cada mundo puedan convivir. Y por eso luchan juntos: ella le ayuda a vencer sus miedos, con imaginación divergente. Él la ayuda a lo mismo, pero encontrando soluciones “convergentes”, para no ser eliminada en el proceso.
La posibilidad de transformar nuestra percepción del mundo puede abrir la posibilidad de cambiar nuestra realidad.
Son dos polos opuestos: cambiamos sólo la percepción, y nos parece que ya estamos en un mundo ideal: ver la botella medio llena y todo eso. O vemos la botella medio vacía y luchamos por llenarla.
Entre la abnegación “zen” de asumir todo lo que nos pasa con aceptación y “pensando en las ventajas” a la posición contraria, de rebelarnos, protestar, querer cambiar, soñar con un mundo mejor. Soñar con relaciones entre hombre y mujer que no estén basadas en el sometimiento, en la humillación y el miedo. En muchos casos lo hemos conseguido, pero queda tanto todavía…
¡Cuidado con algunos mensajes tranquilizadores!
Esa necesidad de imponer la aceptación sumisa y sonriente de la realidad a todos por igual, tiene un tufillo de instrumento de los poderosos al servicio del sometimiento, ¡y encima sonriendo! Cuidado con esos mensajes: “Sé feliz, aunque tengas que trabajar más horas por menos sueldo. Sé feliz aunque no tengas trabajo. Sé feliz aunque no tengas tiempo de ver a tu hijo. Sé feliz y sonríe mientras pasas horas de tu vida cada día en el metro, junto a cientos de personas como sardinas en lata…”
Es cierto, Víctor Frankl lo hizo, en medio del mayor de los horrores mantuvo la serenidad. Pero ¿Cómo lo consiguió?
Porque sabía que era un testigo. Consiguió darle un sentido a todo aquello. Él lo contaría al mundo, él escribiría sobre lo que el ser humano puede hacer para sobrevivir. Y eso serviría a otros seres humanos. Y lo hizo. Y por eso consiguió seguir viviendo.
Acompañada también por Fernando Sabater en su En busca de la Felicidad
y Paul Auster con su Sunset Park, reflexiono acerca de lo que nos permite avanzar hacia un mundo mejor, hacia unas relaciones más justas, más fluidas, más amorosas y menos traumáticas, obsesivas o deprimentes.
Creo que sí, que es necesario ampliar la percepción, darnos cuenta de que la realidad no siempre ha sido así y por lo tanto, no siempre lo será. Revisar nuestras relaciones pasadas, ¿qué sentido nos aportan?, ¿qué hemos aprendido? de nosotros mismos y de los otros. Si sólo aparece un sentido negativo, ¿cómo podemos llegar al positivo?, ¿cómo sacar ventaja de unas cartas que ya venían marcadas?
Saber, conocer la verdad, nos hace libres. Expresar lo que hemos sentido y vivido y creído, nos libera. Poder hacerlo sin dañar, sin agredir, sino contando con el otro para que nos acompañe en nuestra búsqueda.
Problemas de Pareja
La pareja es la caja de resonancia de los problemas personales no resueltos

También es la ocasión para el mayor conocimiento de uno mismo. Las crisis son una oportunidad, no me cansaré de repetirlo.
Sin ese escenario de la pareja y sus confrontaciones, sería casi imposible que una persona creciera, se interrogara, se cuestionara su propio crecimiento y maduración.
La pareja nos plantea el hermoso desafío de aprender a ser adultos. Dejar de ser niños, al menos en parte. En las partes más engorrosas e incómodas: la dependencia emocional, la incapacidad para la autonomía práctica, la rabieta fácil, la poca tolerancia a la frustración…etc.
Ser niños como personas imaginativas, generosas, abiertas a los demás, al juego, a la aventura y a la risa es lo mejor que nos puede pasar… así que mejor ir despacito y definir lo que queremos decir.
Por ejemplo, una persona está en la pareja siempre discutiendo por todo, por cosas sin importancia y a la vez es incapaz de tomar decisiones, siempre espera a que sea el otro quien decida a dónde ir, qué comprar, con quién quedar… Bajo su punto de vista es la otra persona quien no le permite tomar la iniciativa, no le gustan sus propuestas, etc. Parece una lucha de poder. En toda relación puede haber algo de eso, pero ¿hasta qué punto es uno mismo quien permite que las situaciones siempre deriven en lo mismo?
Es decir: si uno toma siempre el papel de hijo/hija, la otra parte toma siempre el papel de madre/padre, tenemos una pareja dependiente “madre-hijo”, aunque en apariencia veamos a dos adultos. Las cuestiones económicas, laborales y sociales no son indiferentes a estos ecos.
Tomar conciencia de nuestra posición, nos permite percibir la realidad de otra forma, tomar perspectiva. Un cambio de posición puede hacer que todo el sistema cambie. El sistema es la pareja, son las relaciones de amistad y las relaciones laborales. Empezando por uno mismo.
Felices reflexiones
Sara Blasco
Abril 2015

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